Laboratorio
Drag pharma
Ámbito de Acción: Reconstituyentes y vitaminas
Revisado el 22/12/2025
Drag pharma
Calcio fosfato dibasico dihidrato + calcio lactato pentahidrato + vitamina D3
Dosis del producto: (1 cucharadita=5 g)
a) Prevención de deficiencias dietarias: 1 a 2 cdtas./10 Kg una vez al día, durante 1 mes.
b) Corrección de deficiencias dietarias: 2 a 4 cdtas./10 Kg una vez al día, durante 3 meses.
La combinación de sales de calcio (fosfato y lactato) junto con vitamina D₃ (colecalciferol) actúa de manera sinérgica para mantener la homeostasis del calcio y fósforo, promoviendo un metabolismo óseo saludable y funciones fisiológicas normales dependientes del calcio.
1. Acción sobre el metabolismo óseo
2. Acción sobre el sistema neuromuscular
3. Acción metabólica y endocrina
4. Acción preventiva y correctiva
5. Acción complementaria en terapia dietética
La farmacocinética de esta combinación depende de los procesos de absorción, distribución, metabolismo y excreción de los minerales cálcicos y de la vitamina D₃, los cuales actúan de manera complementaria para mantener el equilibrio mineral y óseo del organismo.
Absorción
2. Distribución
3. Metabolismo
4. Excreción
5. Vida media y efecto
Esta combinación se caracteriza por una absorción intestinal dependiente de vitamina D₃, una amplia distribución ósea, metabolismo hepatorrenal complejo y excreción renal regulada hormonalmente, garantizando la homeostasis del calcio y fósforo cuando se administra en dosis adecuadas.
Generalmente seguro cuando se administra en dosis adecuadas y bajo control veterinario; sin embargo, la sobredosificación o el uso prolongado sin supervisión puede provocar alteraciones metabólicas potencialmente graves asociadas al exceso de calcio o vitamina D₃.
Los principales efectos adversos se asocian a la sobredosificación o al uso prolongado, destacando la hipercalcemia, hipervitaminosis D y la nefrocalcinosis, por lo que se recomienda un uso racional y monitoreo clínico periódico (niveles séricos de Ca, P, urea y creatinina).
1. Hipercalcemia: El efecto adverso más común. Se manifiesta con anorexia, vómitos, estreñimiento, letargo, debilidad muscular, poliuria y polidipsia. En casos graves puede causar bradicardia, arritmias cardíacas, calcificación de tejidos blandos y falla renal.
2. Hipercalciuria: El exceso de calcio plasmático conduce a una mayor excreción urinaria de calcio, favoreciendo la formación de cálculos urinarios de oxalato o fosfato cálcico, especialmente en razas predispuestas (ej. Schnauzer, Lhasa Apso, Shih Tzu).
3. Hipervitaminosis D: El exceso de vitamina D₃ puede causar toxicidad por calcitriol, resultando en resorción ósea excesiva, aumento de la absorción intestinal de calcio y fósforo y calcificación metastásica de órganos como riñones, pulmones y vasos sanguíneos. Los signos clínicos incluyen vómitos, anorexia, debilidad, poliuria, polidipsia, diarrea y pérdida de peso progresiva.
4. Desequilibrio calcio-fósforo: La administración prolongada o no controlada puede alterar la relación fisiológica Ca:P (1.2–1.4:1), lo que interfiere con la mineralización ósea y puede causar osteodistrofia nutricional, especialmente en cachorros alimentados con dietas caseras inadecuadas.
5. Reacciones gastrointestinales leves: Ocasionalmente se observan náuseas, distensión abdominal o estreñimiento debido al efecto irritante local de las sales cálcicas o al cambio en la motilidad intestinal.
6. Alteraciones renales secundarias: El exceso crónico de calcio y vitamina D₃ puede generar nefrocalcinosis, reducción de la tasa de filtración glomerular y daño tubular renal, manifestándose por poliuria, polidipsia y elevación de urea y creatinina séricas.
7. Interacciones metabólicas: Cuando se combina con alimentos o suplementos ricos en calcio, fósforo o vitamina D, puede potenciar los efectos adversos descritos anteriormente.
El uso de esta combinación mineral-vitamínica debe realizarse bajo indicación y control veterinario, ya que, aunque es segura en dosis fisiológicas, puede causar alteraciones metabólicas cuando existen enfermedades de base o una administración inapropiada.
1. Hipercalcemia: Contraindicado en perros con niveles séricos elevados de calcio, ya que la administración adicional de sales cálcicas o vitamina D₃ puede exacerbar la condición y causar signos como poliuria, polidipsia, anorexia, vómitos y letargo.
2. Hipercalciuria y nefrocalcinosis: No debe utilizarse en pacientes con aumento de la excreción renal de calcio o antecedentes de cálculos urinarios de oxalato cálcico o fosfato cálcico, debido al riesgo de formación de nuevos urolitos y daño renal.
3. Insuficiencia renal crónica o aguda: El calcio y fósforo contenidos pueden agravar la hiperfosfatemia y provocar desequilibrio calcio-fósforo, acelerando la mineralización de tejidos blandos y la progresión del daño renal.
4. Hipervitaminosis D: La vitamina D₃, al ser liposoluble, se acumula fácilmente en el organismo. Su exceso puede causar intoxicación por vitamina D, con hipercalcemia, calcificación de tejidos blandos, anorexia, vómitos, debilidad y poliuria. Por ello, está contraindicado en pacientes que ya reciben suplementos de vitamina D o dietas enriquecidas con este nutriente.
5. Enfermedades hepáticas graves: En cuadros donde exista disminución del metabolismo de la vitamina D, puede alterarse su conversión a la forma activa (calcitriol), modificando su eficacia o riesgo de toxicidad.
6. Alteraciones paratiroideas: Debe evitarse o usarse con extrema precaución en perros con hiperparatiroidismo primario o secundario, ya que puede agravar los desequilibrios de calcio y fósforo.
7. Hipersensibilidad individual: Aunque infrecuente, puede existir intolerancia o sensibilidad a alguno de los excipientes del preparado.
La administración de sales de calcio asociadas a vitamina D₃ se considera segura en hembras gestantes y lactantes, siempre que se realice bajo control veterinario y con dosis adecuadas. Esta combinación aporta los elementos esenciales para el mantenimiento del equilibrio calcio-fósforo, necesarios tanto para la formación ósea fetal como para la producción de leche materna.
Durante la gestación, el calcio y la vitamina D₃ contribuyen a la mineralización del esqueleto fetal y a la prevención de deficiencias minerales maternas. Sin embargo, la suplementación excesiva antes del parto puede disminuir la actividad de la parathormona (PTH) y reducir la capacidad del organismo para movilizar calcio óseo, aumentando el riesgo de hipocalcemia puerperal o eclampsia posparto. Por ello, se recomienda mantener una dieta equilibrada y comenzar la suplementación solo si existe una deficiencia diagnosticada o un aumento comprobado de las necesidades minerales.
Durante la lactancia, esta combinación ayuda a cubrir las altas demandas de calcio y fósforo necesarias para la secreción láctea, previniendo la hipocalcemia. No obstante, deben evitarse las dosis excesivas o combinaciones con otros suplementos cálcicos o alimentos enriquecidos, ya que pueden causar hipercalcemia, hipervitaminosis D o calcificación de tejidos blandos.
No se han reportado efectos teratogénicos, embriotóxicos ni fetotóxicos asociados a esta combinación cuando se usa correctamente. Tampoco se han descrito alteraciones en la fertilidad ni en la viabilidad de las crías. En cambio, el uso racional contribuye a un desarrollo fetal normal, adecuado crecimiento neonatal y prevención de la eclampsia posparto.
En conclusión, la combinación es segura y beneficiosa durante la gestación y lactancia, siempre que sea prescrita por un médico veterinario, con control de niveles séricos de calcio y fósforo, y administrada según las necesidades fisiológicas del animal.
Última actualización: 22/12/2025 13:57